dimarts, 6 de desembre de 2016

" Si quieres entender a una persona, no escuches sus palabras , observa su comportamiento".


Decía Albert Einstein " si quieres entender a una persona, no escuches sus palabras , observa su comportamiento".
Cuantas veces hemos visto sentimiento de dolor , en una mirada, en un gesto , en un movimiento imperceptible...
Porque desde siempre nuestro cuerpo tiene un lenguaje propio, que nos comunica como se siente.Y el dolor considerado una manifestación física , está en esa linea sutil en la que pasa a ser un sentimiento.
El dolor , en las últimas etapas de la vida , es junto a la dificultad respiratoria, el que más angustia genera , ya no sólo al paciente sino también a la familia, sumida en una situación de "fase final " , provocando que una horas de dolor, controlado de manera poco eficaz , creen aún mas sufrimiento.
Y todo ello se complica aun más si quien está en esa situación paliativa ,tiene un deterioro cognitivo avanzado, puesto que seremos nosotros los que debamos saber interpretar su nivel de dolor ya que él lo sufrirá pero no sabrá decirnos ni el tipo ni la intensidad del mismo.
La demencia produce un deterioro de las capacidades cognitivas, influyendo en la vida social, laboral y personal del enfermo y de los cuidadores principales.
Debido a que el dolor presenta un carácter subjetivo y, según indica la evidencia científica, la expresión y la verbalización de estos paciente están afectadas por el deterioro cognitivo, su valoración por parte de los profesionales sanitarios y/o cuidadores se ve dificultada
En ancianos sin demencia, se puede hacer un fácil diagnóstico del dolor simplemente con la comunicación verbal o con escalas validadas como la escala visual analógica (EVA).
En personas mayores con demencia debido a sus problemas de comunicación, el dolor está infravalorado por el personal sanitario y por los cuidadores, llegando a provocar que en ciertas ocasiones los pacientes reciban un tratamiento no adecuado o insuficiente para mejorar sus dolencias.
La prevalencia de dolor en los ancianos dobla a la de los adultos jóvenes; entre un 50-80% de la población mayor de 65 años presenta dolor . El dolor óseo y articular se da con muchísima prevalencia debido a un exceso de nocicepción, siendo somático y no psicógeno 
 La falta de capacidad verbal que pueden tener algunas personas para manifestar su dolor hace que aumente la probabilidad de que el tratamiento sea insuficiente. El deterioro mental de la persona mayor y su pluripatología dificultan el uso de estos medicamentos. La falta de cumplimiento y los errores en la administración aumentan con la edad del paciente.En muchas ocasiones porque el cuidador principal también es de edad avanzada, o por la creencia que el dolor es "normal " en la edad avanzada y se tolera mejor.
Y si antes mencionaba la Escala EVA , puesto que es la que seguramente manejamos en muchas de nuestras unidades, cada vez es más evidente el añadir una escala para valorar el dolor de los pacientes que por su demencia no nos pueden comunicar su dolor .
Diferentes estudios , han puesto sobre la mesa varias escalas , pero tal vez la Escala PAINAD (PAIN ASSESMENT IN ADVANCED DEMENTIA ) es la que responda más a las necesidades asistenciales en un equipo de trabajo.
La escala PAINAD contempla aspectos no verbales y de respuesta vegetativa. Está compuesta por cinco elementos: respiración, vocalización negativa, expresión facial, lenguaje corporal y capacidad de alivio. Se puntúa cada elemento de la escala, y las puntuaciones totales pueden ser de 0 (sin dolor) a 10 (dolor intenso), equivalentes a las de la escala tradicional del dolor del 0 al 10, con los siguientes puntos de corte: 1-3 (dolor leve), 4-6 (dolor moderado) y 7-10 (dolor intenso). 
 Los signos y síntomas físicos del dolor son los mismos en un paciente con demencia avanzada que en cualquier otra persona que está sufriendo. Estos signos y síntomas pueden incluir desasosiego o agitación, muecas faciales, gemidos y respiración alterada. Los signos y síntomas conductuales, como la resistencia a los cuidados y la emisión de sonidos articulados durante las actividades asistenciales, pueden ser mecanismos protectores desencadenados por el dolor y las molestias que el paciente no puede verbalizar. Este instrumento ayuda a identificar estos comportamientos como posibles indicadores del dolor, para que se pueda intervenir adecuadamente. (2)


Los equipos de Enfermería deberían valorar el introducir este tipo de escalas, por su sencillez de uso, y sobretodo porque nos proporciona una información muy necesaria para valorar el tipo de analgesia que el paciente necesite.
Seguramente ,algunos episodios de negación a la ingesta, horas de insomnio, o algún cuadro de agitación se podrían resolver con una analgesia administrada a tiempo....
A veces curamos , tomamos la Tensión, el pulso , lavamos , cambiamos el pañal, y nos olvidamos de mirar a los ojos , la expresión de una mirada nos puede dar tanta  o más información que decir un número en una escala .
El silencio no lo dudeis puede llegar a ser todo un idioma , solo hace falta saber interpretarlo...

(1)“Valoración del dolor en pacientes con deterioro cognitivo y su implicación en el tratamiento”  Rubio Horcajada M.
(2)Valoración del dolor en pacientes con demencia avanzada institucionalizados.de la Rica M, Gonzalez J