dissabte, 9 de juliol de 2016

La leyenda de la vena invisible




En cada profesión corren leyendas, anécdotas que se repiten a lo largo de los años y situaciones que seguro que todos habremos vivido al menos una vez.
Si eres Enfermera, seguro que a lo largo de tu carrera profesional te has topado con la famosa y temible "vena invisible ".
Evidentemente como cualquier leyenda, su base de realidad es poca, nadie tiene venas invisibles, pero lo que es cierto, es que hay dias en los que la conjunción de una série de fatídicos factores, hace que no seamos capaces de canalizar una vía , cuando en otro momento lo hacemos casi sin pensar..
Así que, desmontemos la leyenda .....
Hay personas con las venas menos visibles a simple vista, para que nos vamos a engañar, los edemas, los re-ingresos en poco espacio de tiempo,los pacientes con piel muy oscura, los que tienen sobrepeso u obesidad, los que han sufrido quemaduras en la piel, los que reciben quimioterapia y  los tratamientos cada vez más agresivos, hacen que los vasos sanguíneos estén más dañados,y digamos que el margen de elección sea menor que en otras personas...
La relación de confianza que establezcamos  con quien vayamos a pinchar. Aunque no lo creamos,  si quien pone el brazo duda de nosotros y de nuestra capacidad ,  nuestra destreza tal vez disminuirá y nuestro nerviosismo aumentará de manera directamente proporcional.
En esta situación nuestra capacidad de enpatía será clave para dar la vuelta a la percepción que se tenga de nosotros, y averiguar de paso si detrás de la desconfianza lo que hay es miedo al dolor , o a no querer repetir situaciones anteriores  de disconfort.
Hemos de intentar en lo posible, no dejar para el final de la jornada el canalizar las vias endovenosas.No descubro nada diciendo que las cosas no se ven igual a primera hora cuando llegas fresquita que al final del día , después de haber sacado brillo a los pasillos de tu unidad, con tus zuecos.
Y si es importante el momento de la jornada , es porque salvo que la situación, por su urgencia así lo requiera, la prisa no es una buena aliada para encontrar a esa vena "escurridiza ".Generalmente hay que hacer uso de la calma y de la paciencia ( y de unos minutos mas con el smarch ..) para que poco a poco vayan dando la cara venas que parecian no estar en ningún lado.
Desde hace un tiempo han salido al mercado , diferentes dispositivos que permiten la visualización de las venas y como resultado facilitan la venopunción y disminuyen las molestias y la ansiedad al paciente ( y porque no al personal que intenta de manera infructuosa canalizar el cateter..)
Marcas como VeinViewer  que utiliza un haz de infrarrojo cercano (longitud de onda entre 0.75 y 1.4 µm) generado por LEDs que es reflejado sólo por las zonas de tejido en las que no hay venas. De esta forma la cámara digital capta en el reflejo una "sombra" justamente en el trayecto por el que discurren los vasos (error máximo de 0,06 mm). Como el infrarrojo cercano tiene un bajo poder de penetración, generalmente todas las estructuras que se ven son las venas, porque las arterias tienen en su mayoría un recorrido más profundo.
AccuVein AV400 que emite una luz que torna visible toda la vasculatura (cadena de vasos sanguíneos) cuando se acerca a la piel y que cuando se enciende y acerca a la zona de extracción de la sangre, la luz infrarroja que emite es absorbida por la hemoglobina de la sangre y se activa produciendose, así, un efecto de transparencia. Serian ejemplos de como la tecnologia ha intentado buscar soluciones a un problema que no es sólo de unos pocos..
Por ahora aunque todos deseariamos tener un algo así en nuestros carros de curas , el elevado precio de ellos hace que por el momento sigamos en la gran mayoría de los casos , llenando el cajón de los cateters con numeros 20 y 22 .
Y desde luego a cada ingreso que llega desear que las venas estén ahí , saludándonos con su mejor cara.
Y es que como nos ponemos delante de una buena vena !!!