dimarts, 25 d’octubre de 2016

Los propietarios de los cuidados somos todos..


Que levante la mano, quien en su actividad asistencial no haya oído, "esto a mí no me toca.”, o tal vez pecando de atrevimiento, quien en uno de esos momentos en los que todo parece escapar a cualquier control, no ha dicho " lo siento, pero esto no me toca a mí ...”
Palabras que parece que estemos jugando en una partida olvidando que el jugador principal, si queremos seguir con el símil, está en una cama. y es que no nos plateamos que los cuidados no es que "nos toquen” es que son nuestro trabajo ...
Dicho esto, tal vez cabe pensar porqué llegamos a esta situación.
¿En nuestra profesión, parece que tengamos un talento natural para buscar dificultades hasta allí donde no hay, en centrarnos en cosas que creemos muy importantes y dejar de lado cosas que realmente si lo son, por que? Ese es el gran enigma ...
Nuestro objetivo principal sigue siendo el bienestar de nuestros pacientes , pero no solo el de ellos ,es igual de importante  el del resto de profesionales que llevaran a cabo su atención.
Así pues la suma de todos siempre será en positivo , y el trabajo en equipo  no ha de solo una frase hecha , un equipo en el que cada parte tendrá competencias que sólo ella podrá hacer , pero en el que en momentos necesarios se podrá complementar con una o más partes para que el plan de cuidados del paciente se lleve a cabo.
¿El cuidado y acompañamiento al paciente se puede sistematizar? dar con la respuesta a esta pregunta nos ayudaría a empezar a pensar.
 Virginia Henderson, ya afirmaba que la función de la enfermera es propia y diferente del médico, y aunque su plan de actividades deba asegurar el cumplimiento de la terapia prescrita por el médico, también tiene la responsabilidad de ayudar de manera independiente a los pacientes. Así mismo, su función es ayudar al individuo, sano o enfermo, en aquellas actividades que contribuyan a su salud y recuperación, hasta lograr su independencia, o una muerte digna.
De ahí la importancia de los cuidados que el equipo de Enfermería desempeña en todo lo concerniente en la evolución y la seguridad del paciente.
En la actualidad, factores como la presión asistencial, el aumento de ratio por profesional o la falta de continuidad en una misma unidad, en cierto modo pueden favorecer la falta de comunicación entre los profesionales del equipo enfermero llegando a ser en ocasiones superficial, o incompleta. Y como consecuencia la toma de decisiones profesionales de forma autónoma es una situación frecuente. El trabajo que realiza cada profesional puede hacerse rutinario, respondiendo menos a las necesidades del paciente de lo que sería deseable. Estos factores pueden afectar tanto a la calidad como la eficiencia de la atención a los pacientes
Gran parte de la vida profesional de la enfermera/o la emplea prestando cuidados conjuntamente con el equipo de enfermería (enfermeras/os y auxiliares de enfermería), para ello tenemos que tener nuestro objetivo claro junto con el equipo y no vernos como rivales.
Plantearnos que como parte de un equipo lo que hacemos es cooperar y no competir , puesto que no se trataría de quien hace más o quien menos , sino quien o quienes van a ser los más idóneos, por sus conocimientos y/o habilidades ,en cada paso de la atención  del paciente,
No se trataría de "me toca "  sino de una acción , resultado de una valoración previa por el equipo.
Está claro que cada uno de los colectivos tenemos funciones propias, otras que se complementan y otras donde no sabes dónde acaba lo de uno y empieza lo de otro. Lo que está fuera de toda duda es nuestro objetivo a la hora de trabajar: la calidad de los cuidados de los pacientes.
Siempre he pensado que, si un grupo de personas se siente partícipe de algo, y siente que lo que aporta es valorado tiene una mentalidad más abierta a la hora de repartir tareas.
La cuestión es que nadie es menos que otro, en un equipo de enfermería todos suman. Tal vez hay que acabar con frases " yo te ayudo ", o " es que no me ayudas ". o "me toca " o " no me toca "
El paciente y sus cuidados son de todo el equipo, es un trabajo en común y cada integrante del equipo aporta sus conocimientos y técnicas, en beneficio de quien está en esa cama.
Poner sobre el papel las tareas que, como Equipo de Enfermería, realizamos en nuestra actividad asistencial, ayuda como punto de partida. Repartir las cargas entre turnos es necesario, puesto que hay tareas, que realmente se pueden repartir entre turnos.
Intentar poner horario, a las necesidades del paciente, los momentos a su lado escuchándole, sus llamadas por dolor, ansiedad es como poco complicado.
Trabajar en equipo supone un reto, es cambiar maneras y roles aprendidos durante muchos años.
El primer paso será elaborar un pensamiento conjunto. Mediante el diálogo, aprenderemos a pensar en conjunto, a adquirir una sensibilidad compartida, donde los pensamientos, emociones y acciones resultantes no pertenecen a un individuo sino al conjunto
. Los componentes del diálogo son:
 • El saber escuchar.
 • El saber expresar.
 • El saber ofrecer y pedir feedback
.(1)
Dia a día valoro la experiencia y la opinión de mis compañeras, porque donde no llego yo, ellas seguro que habrán llegado, y tras su observación, valorarán y entre todas tomaremos la decisión que creamos más acertada.No podemos actuar como individualidades, sino como una suma de valores.
Toda esa experiencia ,que es conocimiento , se ha de complementar no alienar , los cuidados que damos "nos tocan " a todo el equipo , lo que hemos de aprender es a decidir cómo , cuándo y quienes harán cada uno porque por sus habilidades, para que en definitiva salga beneficiado el paciente ,que es nuestro objetivo común....
Se que el camino hacía un cambio de roles no es fácil , pero ya lo dicen:
                     " El primer paso tal vez no te lleva donde quieres ir ...
                                 pero te saca de donde estas "