dimarts, 14 de febrer de 2017

Curar con técnica, cuidar con arte...Dias de transmitir,compartir...enseñar.


Siempre que veo llegar al vestíbulo de mi unidad a un grupo de chicos y chicas, vestidos de blanco como yo misma, aunque con un pijama al que si nos acercásemos aún notaríamos ese olor a nuevo, y esas miradas en las que se mezclan, miedo, vergüenza, curiosidad, y porque no ganas.
Porque quien no recuerda aquellos dias en la facultad donde la teoría inundaba las horas lectivas , hasta que llegaba el día de ir al Hospital, de vestirse de blanco.Era el momento donde realmente una sabía si aquello que había decidido estudiar, también era lo que había decidido ser.
O es que ser Enfermera sólo se aprende ? Es evidente que en la Escuela de Enfermería no enseñan, conocimientos, y las técnicas para poder realizar las curas de manera correcta, pero una vez vestida de blanco enseguida te das cuenta que ser Enfermera es mucho más y que precisamente eso es lo que hace que nuestra profesión si te engancha ya no te suelta.
Si retrocedo en el tiempo , me veo detrás de cada una de las compañeras de las que aprendí, porque aprendí de todas ellas, de unas recogí consejos que aún hoy uso en mi práctica diaria ( como siempre que importante es la transmisión del conocimiento desde la veteranía ) de otras, las menos, intenté no olvidar lo que no se debe hacer ( en toda situación hay lugar para el aprendizaje ).
Pero a la vez lo que no olvido es esa sensación de pertenencia a un lugar, de sentirme a gusto, de que las horas pasaban volando,de saber que quería "Ser ".
Y eso ahora lo vivo desde el otro lado porque ahora soy yo la que está en el pasillo,y observo los primeros pasos de otra persona.
Después de muchos años he sido espectadora en primera fila, de esa primera experiencia de bastantes personas.Los hay que ya pasean con paso firme conocedores del terreno, por estar ya en el mundo laboral sanitario. Son alumnos despiertos, motivados, saben lo que quieren y hacía donde van .En particular siempre he admirado la voluntad que supone el trabajar y estudiar a la vez,
Hay, pocos por suerte en mi caso, que vienen con unas espectativas sobre la profesión, que al llegar a la realidad no se ajustan para nada con las suyas .En ese caso han de reflexionar o ayudarles a hacerlo, si esa realidad es la que quieren para sí.Son muy jóvenes y están a tiempo de cambiar su rumbo..
Y entonces están aquellos primeros pasosa la vez ilusionados y  titubeantes,Los primeros dias, observándolo todo, mirando todo lo que haces ( tu misma  de manera inconsciente vas haciendo memoria de si lo que haces sigue una secuencia y una ejecución correcta ),repitiéndolo después,  que van cogiendo seguridad de manera espontanea.casi sin notarse.
De tal manera que  pasadas unas semanas, aquella mirada,también tiene voz y pregunta, y sin tú decirle nada va cogiendo la iniciativa. Y, está tan al caso de todo, que recuerda lo que tú en algún momento olvidas.pero ante todo no olvida cosas que para tí son importantes ( las técnicas , sí , las medidas de asepsia también , pero cuando entra en una habitación y se presenta diciendo su nombre, piensas " esta es mi chica, o chico  " )
Y de pronto ves que aquella persona se siente por el pasillo como pez en el agua , y piensas que les has enseñado las técnicas  que has podido y las que no tendrá muchos años por delante para aprenderlas.Pero sobre todo ella ha empezado sin saberlo a lo mejor a aprender el difícil arte de cuidar, para lo que no hay ni libros , ni manuales.Hace falta pasión, emoción, sentimiento, empatía , cosas que llevamos puestas encima y que como primeras compañeras de pasillo seguramente ayudamos a sacar a la superficie.El desarrollarlo será trabajo de tiempo, pero cuando uno es joven lo tienes todo por delante.....